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HUMBERTO DUPEYRON



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¡La esclerosis no es un obstáculo para mi, si ahora no puedo caminar, quiero aprender a volar!

Humberto Dupeyron es un actor mexicano con una gran trayectoria, durante 22 años ha montado en escena el monólogo "Gorila" y espera romper la marca de más años al frente de una producción de este tipo. Dupeyron tiene esclerosis múltiple, una enfermedad que le dificulta su caminar, sin embargo este actor no se frena ante esto, "la vida sigue y la tengo que tomar como va y si ahora no puedo caminar, quiero aprender a volar o quiero aprender a rodar". Él no se describe como un ser humano extraordinario y dice que la gente cree que es lo máximo porque sale adelante, "porque lucho, rio y porque estoy contento y no me deprime nada, pero yo creo que es la actitud misma de la vida, cuando la vida te da algo también te da la forma de salir adelante, pero si no la sabes ver y si te deprimes o te amargas o te sientes nada, entonces si no eres nada y te vas para abajo y te mueres más rápido". Humberto ha hecho activismo a favor de la discapacidad, fue presidente la Asociación de enfermos de esclerosis múltiple, "forme una asociación y luego llegué a tener 500 enfermos en la asociación, abrí como 15 asociaciones en diferentes partes de la Republica, hice congresos internacionales a partir de mi enfermedad". Dupeyron ya no participa en estos grupos, ya que para él la medicina es manejada como un gran negocio, "te cuesta mucho dinero si la haces frente a la enfermedad como enfermo, si la haces frente como yo no tienes gran problema, pero si me doy cuenta de la mafia que existe en los médicos, los hospitales, alrededor de la enfermedad". Humberto plantea que para los médicos es mejor tener a un enfermo que curarlo, ya que enfermo les deja más recursos económicos, "al enfermo hay que conservarlo enfermo, según los médicos, así les deja más dinero".

El cuerpo ataca al propio cuerpo

La esclerosis múltiple (EM) es causada por el daño a la vaina de mielina, la cubierta protectora que rodea las neuronas. Cuando está cubierta de los nervios se daña, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen. La EM afecta más a las mujeres que a los hombres. El trastorno comienza más comúnmente entre los 20 y 40 años de edad, pero se puede observar a cualquier edad. El daño al nervio es causado por inflamación, la cual ocurre cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Se pueden presentar episodios repetitivos de inflamación a lo largo de cualquier área del cerebro, el nervio óptico o la médula espinal. Los investigadores no están seguros sobre qué desencadena la inflamación. Las teorías más frecuentes apuntan hacia un virus o un defecto genético, o una combinación de ambos. Los estudios geográficos indican que puede haber un factor ambiental involucrado. A Humberto esta enfermedad le ha afectado las piernas, sin embargo el no tiene ningún problema para trasladarse, se apoya de una andadera con ruedas con la que puede seguir su camino, "quien dijo que yo no camino, yo no tengo nada, estoy bien".

Dupeyron plantea que como parte del proceso degenerativo del ser humano, todas las personas van dejar de caminar, van a volverse ciegos o van a tener algún padecimiento, "pero con la enfermedad es un poco más rápido, los viejos necesitan bastón, yo ya tengo bastón, tengo andadera, silla de ruedas, pero me gusta salir con ellas y manejo mi coche con aparatos especiales, entonces hay cambios, pero como todo mundo los tiene". Existen otros dos actores con esta discapacidad en México, sin embargo Dupeyron afirma que ellos ocultan su enfermedad al medio artístico y a la sociedad por vergüenza, "todavía no se les nota mucho, todavía están bien". Dupeyron comenta que sus compañeros actores lo ven de distintas formas, "unos con lastima, otros con alegría, otros como que me castigo Dios, otros como que me lo merecía, de todo hay aquí, pero nada mas una es la verdad, la gente que crea lo que quiera".

Humberto participó en un protocolo de investigación en el Instituto Nacional de Neurología, en el que le hicieron pruebas de capacidad intelectual y motriz para conocer como se ha presentado el deterioro de la enfermedad en su cuerpo, ahora participa en reuniones mensuales para enfermos, "para motivación de los nuevos enfermos, como amigo de los nuevos enfermos y de los viejos enfermos, pero me doy cuenta en los otros protocolos que hay, la mafia que existe, por eso no voy mucho a eso, a final de cuentas los médicos que son renombrados mundialmente trabajan para algún laboratorio", por lo que plantea que siempre los intereses económicos son los que predominan.

"Mi vida es la actuación"

Con más de 60 años de trayectoria artística, actor desde pequeño, a los 3 años, Humberto Dupeyron mantiene el entusiasmo para seguir adelante con la actuación, "ahora hago las cosas más despacio, sin prisas, puedo mucho sí, pero como este mundo es de córrele, mejor me paro y me siento". "Mi vida es la actuación y la vida de mi novia, de mis hijos, es mi trabajo, es mi lana, pero no tengo ya problema, ya tengo una ayuda de Televisa, de la ANDA, de la ANDI, con esa ayuda (subsisto) y de repente vendo una función de teatro, con eso ya". Ahora Humberto tiene una invitación para trabajar en el estado de Morelos para hacer una gira por varios municipios, en este momento están planeando que obra van a llevar, de que autor y van a hacer una gira para conocer en que teatros se va a presentar. Dupeyron planea este año volver a poner en escena la obra "Gorila" que lleva presentando durante 22 años, una obra que la interpreta fácilmente a pesar de su discapacidad, ya que interpreta un simio que se arrastra por el escenario, se apoya en objetos para caminar, "yo me hago valer de una silla, de una mesa o de un banco o me tiro al suelo, gateo y me muevo, o me agarro como chango y parece que actúo "chingon". El personaje dice como este señor mantiene esta actitud todo el momento, lo que pasa es que así camino, así me muevo, no es que esté actuando". Con la puesta en escena este año, Dupeyron igualará la marca de más años presentando una obra de este tipo en un teatro en México, "yo quiero cumplir 22 años, 23 y más". Este monólogo es la historia de un gorila que fue cazado en la selva y sometido a cumplir su existencia entre las duras reglas de la civilización. Ya pasado el tiempo le piden al gorila que haga un reporte de lo que le ocurrió durante su estancia y el cambio de vida que sufrió en la modernidad. Es aquí donde comienza las duras contradicciones de una sociedad que al parecer es regida por el orden, la justicia, y la convivencia. Sin embargo que claro que el salvajismo es parte de su conducta.

Para Humberto el teatro es magia pura, "con una poca de pintura, con una poca de luz, con un poca de ropa tu puedes ser lo que quieres ser, y estar donde quieras estar, todo lo puedes hacer en el teatro, entonces yo me paro mágicamente enfrente del escenario". Al presentar este monólogo que ya es parte de la vida de Humberto, este actor mexicano se reinventa en cada función, "no he repetido una función, cada función es distinta, distinto yo, distinto el público, distinto el ánimo, mi humor y siempre es una nueva experiencia, aunque diga aparentemente lo mismo, es una función nueva todos los días". Para Dupeyron cada función es un nuevo día, "vivir es una experiencia nueva, el personaje crece, si tú mismo te estudias no acabas de conocer nunca, nunca acabas de conocer una historia, vivirás buscando y encontrándole cosas". Cuando el actor se sube al escenario cambia por completo, se transforma en el personaje, "el que me conoce y me sigue, dice Humberto arriba ya es otro, ya no es el mismo, arriba del escenario ya soy otro". "He hecho muchos personajes, este es el que me dado más, pero igual llega otro y lo interpreto, ahora estoy buscando un personaje que sea yo mismo en la enfermedad, en una plática, como una terapia". Humberto comenta que ha descubierto que ahora mucha gente busca consejos para conseguir un trabajo y los conferencistas viven de eso, platicándole a la gente, por lo que quiere platicarle a la gente su experiencia. Dupeyron quiere seguir con su monologo, iniciar nuevos proyectos, con una enfermedad que no le preocupa, siempre con una sonrisa en la cara, "me rio de lo que dicen que es terrible, y de mi desgracia, me rio de todo eso, pero no pretendo de ninguna manera ser de otra forma, soy como soy". El actor mantiene siempre el buen humor, no tiene mascaras, vive intensamente, habla con todas las personas que se le acercan, no pretende ser un ejemplo, ni que lo consideren un ser extraordinario o maravilloso, vive día a día, lucha, sigue adelante y no se rinde. Para Humberto la discapacidad se vive intensamente, "no hay recetas para vivir, hay que disfrutarla, hay gente que vive en un grito de dolor, yo no tengo dolor". Humberto plantea que México todavía está en pañales en el tema de la discapacidad, "estamos aprendiendo, yo creo que la gente es maravillosa, ahorita me paro y cualquier persona se para en doble fila para dejarme pasar por la calle, cualquier persona se para de su mesa para ayudarme, la gente es mágica, mágicamente hermosa, entonces en ese sentido yo no me pudo quejar, yo creo que en México la gente es maravillosa, aquí somos más amorosos, somos más entregados a ayudar y a servir". Por lo pronto Humberto no hace planes a largo plazo, "ya no hago planes, ahí ando nada importante, quiero montar el Gorila, tengo una invitación para ir a Guatemala o a Costa Rica, si Dios quiere seguiré actuando, ya vi que puedo, lo que me da miedo es no poder y que haga el ridículo, pero ya me di cuenta que no, haga lo que haga, el público está conmigo, me quiere aunque no haga nada, con esa bandera ya puedo estrenar el día que quiera, eso voy a hacer, con calma".




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