Vivienda.

Espacios para Discapacitados
Inmaculada Tapia
EFE
Si la moda marca la tendencia a renunciar a los tabiques y hacer de nuestra vivienda un "loft" en el que todas las estancias se comuniquen, lo que verdaderamente marca la vanguardia son las casas sin barreras para aquellos que las viven día a día: los discapacitados. Electrodomésticos con indicaciones en Braille o mensajes hablados de una lavadora o un calentador parlante hacen la vida más sencilla a los invidentes.
Crear un espacio donde un sordo, un ciego o un minusválido físico puedan desenvolverse con soltura no es fácil; combinar ese espacio de tal manera que también sea habitable e igualmente adaptado a una persona sin ningún tipo de discapacidad significa añadir imaginación y horas de trabajo.
Eso es precisamente lo que ha hecho la interiorista Ana López de Letona a petición de la Fundación ONCE (Organización Nacional de Ciegos de España), que ha dado a conocer cómo se puede adaptar una vivienda a las necesidades de un discapacitado.
El objetivo del espacio es difundir que el diseño para todos no está reñido con la estética, ni con la vanguardia, ni con la comodidad, ni con las nuevas tecnologías; que la accesibilidad es compatible con todo y en todos los ámbitos. López afirma que a la hora de crear esta casa lo que ha primado es "que fuera un hogar en el que pudiera convivir una persona con discapacidad y otra sin ella".Varios eran los retos. "Teníamos que fomentar la visión, la capacidad auditiva y la movilidad con un estilo funcional, pero bonito", agrega.
Departamentos Accesibles
No ha sido difícil cuando se cuenta con un espacio amplio. "Nuestro espacio mide 180 metros cuadrados para evitar las aglomeraciones en esta muestra, pero por supuesto que se puede hacer accesible un apartamento de 60 metros cuadrados. No es cuestión de metros sino de diseño."
"En realidad no se trata de un espacio muy distinto del que crearíamos para otro cliente", apunta la diseñadora. "Pero hemos tenido en cuenta detalles como encajar las alfombras en el suelo de tal manera que ni un invidente ni alguien en silla de ruedas pueda tropezar."
Las alfombras tienen diferentes texturas lo que ayuda a marcar espacios distintos habitación, salón y zona de trabajo. La separación entre estancias se realiza a través de tabiques de cristal o fibra de vidrio, de esta forma un sordo no queda aislado por completo en su propia casa. Para evitarlo los tabiques disponen de avisos luminosos que indican si alguien está llamando a la puerta.Sin embargo, y pensando en la agudeza auditiva de los invidentes han dividido cocina, habitación y recibidor con materiales de exterior, claros y fácilmente desmontables.
Perchas que descienden
El vestidor tiene dos zonas diferenciadas, un tirador se encarga de bajar las perchas para poder retirar las prendas. Los tiradores de los cajones están adecuados para que no suponga una dificultad su desplazamiento.
"Una casa adaptada para discapacitados tiene que resultar atractiva porque pasan mucho tiempo en ella. Algunos discapacitados físicos pasan mucho tiempo en la cama ¿qué nos impide adaptar a un buen colchón unas sábanas preciosas y cálidas y un edredón seductor con una sensación táctil agradable?" comenta López de Letona.
El baño marca con el blanco y el negro las diferencias para aquellos que perciben un halo de luz y pueden diferenciar mínimamente esos tonos contrapuestos; la cocina también juega con esos colores. Las toallas están bordadas con las palabras manos y cuerpo. Las duchas están adaptadas para que una persona en silla de ruedas pueda pasarse a un asiento que le permita su aseo. Aquí los colores son divertidos, rojos y naranjas, para ofrecer un ambiente distinto. La separación del resto del aseo es de cristal de color, y por otro de alabastro y cristal para percibir el espacio exterior.
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