Silla Pasillera










Libre Acceso A.C.





Para las personas en silla de ruedas, de nuestro país, resulta más fácil abordar un avión y viajar a Los Ángeles, que subir a un autobús para ir a Cuautla.

Los aeropuertos de México, a diferencia de las terminales de autobuses, ya están preparados para atender adecuadamente a las personas con movilidad limitada.

Las personas, que no pueden caminar, subir o bajar escaleras, llegan hasta su asiento, en las aeronaves, mediante el uso de unas sillas de ruedas especiales, conocidas comúnmente como “SILLAS PASILLERAS”.

No sucede lo mismo en las terminales de autobuses, pues aún cuando, en su gran mayoría, éstas ya son accesibles para sillas de ruedas, el acceso al autobús, desde el andén, se realiza en forma completamente rudimentaria; el o la pasajera es cargado “cuerpo a cuerpo” por maleteros o pasajeros voluntarios.

Esto resulta incómodo, peligroso e indigno, tanto para el pasajero como para las personas que le auxilian. Especialmente, cuando una mujer debe ser ayudada por hombres.

Este problema se resolvería si en las terminales de autobuses se utilizara el mismo procedimiento que se emplea en los aeropuertos.

El uso de una silla pasillera, al acceder al autobús, permitiría, a las personas con discapacidad motriz, hacerlo de manera digna y segura.

Consideramos que el costo de la implementación no es alto pues el precio de una silla pasillera es de mx$1,500.00 aproximadamente.


Libre Acceso, A. C.
Federico Fleischmann
Presidente y Fundador




SECUENCIA FOTOGRÁFICA:

Para demostrar la conveniencia de utilizar una silla pasillera para acceder al autobús, por parte de las personas con discapacidad, procedimos a efectuar un simulacro, con la colaboración de la Línea Ómnibus Cristóbal Colón del Grupo ADO y de nuestra asociada Tere Jiménez.


Fotografiamos el ejercicio y anexamos las imágenes.

Las tomas 1 y 2 muestran el procedimiento que se lleva a cabo en la actualidad. En el mismo, el viajero es cargado “cuerpo a cuerpo” por los maleteros de la línea. Esta maniobra resulta muy incómoda para una pasajera con discapacidad, sobre todo si debe ser cargada por personal masculino.

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Adicionalmente, por las características de la maniobra misma, el personal que traslada al viajante no tiene oportunidad de detenerse o reacomodarse, lo que implica un gran riesgo para el pasajero y para el personal mismo.


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La toma 3 muestra una silla pasillera típica, como la que usan las líneas aéreas y los aeropuertos de nuestro país.

En las tomas 4 y 5 apreciamos la silla, el autobús y a Tere Jiménez antes de iniciar la maniobra.


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En las tomas 6 a la 12 se observa la manera en que Tere ocupa la silla pasillera y es transportada con toda seguridad y en forma digna, desde el piso del andén hasta su asiento en el interior del autobús





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El descenso del autobús se lleva a cabo de la misma manera que el ascenso, pero en sentido inverso


 



 

Página desarrollada por el Laboratorio de Cómputo de Ingeniería de la Universidad La Salle